Sexualidad en el posparto tesis doctoral

De dónde nace mi investigación sobre la sexualidad en el posparto

No te mires por partes, siempre entiéndete entera. Sexualidad en el posparto.

Esta es la investigación doctoral (36 mujeres, 8 parejas y 15 profesionales entre 2017 y 2019, en la Universidad de Alcalá) que dio origen a la forma en que trabajamos en ILIORE.

Fui madre por primera vez en 2013. Tres años después, en 2016, me metí en la locura de hacerme doctora y empecé una investigación que se centraba en escuchar a mujeres hablar sobre su posparto. Sus relatos, sus silencios, lo que contaban y lo que tardaban en contar. Cómo vivían sus relaciones sexuales después de tener a su bebé. Hablábamos de miedo, de cuerpo, de pareja, de un tiempo que ya no existía.

Mientras realizaba esas entrevistas, volví a ser madre, en 2018. Durante buena parte del trabajo de campo, en la escucha a estas madres, me encontraba a ambos lados de la pregunta que investigaba. Escuchando a otras mujeres contar su posparto mientras atravesaba el mío propio por segunda vez.

Esa doble mirada se convirtió en mi tesis doctoral, Percepción de la sexualidad de la mujer puérpera, que presenté en 2021 en la Universidad de Alcalá bajo la supervisión de dos directoras espectaculares, las dos también madres. Puedes consultar la ficha oficial en el Registro TESEO del Ministerio de Ciencia, y parte de estos hallazgos se publicaron después en revistas científicas indexadas: New Motherhood Concepts, Implications for Healthcare e Recovering Sexuality after Childbirth. What Strategies Do Women Adopt?, ambos en el International Journal of Environmental Research and Public Health.

Y no deja de ser parte de mi camino, pero también parte del nacimiento de ILIORE.

Otra forma de mirar la sexualidad en el posparto

Cuando empecé a leer sobre el tema, la mayoría de los estudios medían variables muy concretas centradas en deseo, excitación, orgasmo, dolor, frecuencia de las relaciones, y el momento de reanudarlas. Datos que son relevantes, pero no cuentan la historia. Cuando escuchaba a las mujeres en consulta, casi nunca me hablaban en esos términos. Mostraban preocupación por su cuerpo, por si eran atractivas para sus parejas, hablaban de la falta de tiempo y como el cansancio había arrebatado sus propias ganas de hacer cosas para cuidarse y sentirse bien.

Por eso decidí de escuchar y analizar datos, me alejé de esa forma de medir. La salud sexual tiene componentes físicos, sí, pero también psicológicos, emocionales, relacionales y sociales, y eso pesaba especialmente en una etapa de transformación tan profunda como el posparto.

Siempre hemos pensado que la sexualidad es lineal, aparece el deseo, te excitas y lubricas y de ahí al orgasmo solo un paso. Pero, la realidad es más compleja. El contexto, la intimidad y lo emocional cuentan tanto como la respuesta física, y el deseo puede llegar después de la cercanía, no antes. Entender una sexualidad menos lineal, menos forzada, se acerca más a lo que las mujeres durante el posparto experimentamos.

El objetivo no era medir función sexual. Era comprender cómo viven las mujeres el reinicio de sus relaciones y qué está pasando alrededor mientras lo viven. Y para eso no bastaba con escucharlas solo a ellas. Incluimos la mirada de sus parejas y de los profesionales que acompañan el posparto para conocer mejor cómo viven ellas el reinicio de las relaciones y cómo son estos encuentros.

La investigación: 36 mujeres, 8 parejas, 15 profesionales

Entre junio de 2017 y mayo de 2019 me senté con 36 mujeres puérperas, 8 parejas y 15 profesionales sanitarios (ginecólogos, matronas, fisioterapeutas) en centros de Madrid, Toledo y Talavera de la Reina. Sumamos también un foro online privado, activo durante quince semanas, que nos trajo voces de mujeres de otras partes de España.

Buscamos diferentes formas de llegar tanto a ellas como a sus parejas y profesionales, escuchamos sus relatos a través de entrevistas en profundidad, grupos de discusión y un espacio donde escribir con calma lo que a veces cuesta decir en voz alta. Seguimos escuchando hasta que las historias empezaron a repetirse, lo que nos daba la señal de que ya habíamos llegado al fondo de lo que estas mujeres tenían que contar.

Lo que salió cuando escuchamos

Tras su escucha, analizamos todos los fragmentos de información relevantes y los agrupamos en cinco grandes temas: los cambios del posparto, la sexualidad en sí, las estrategias para afrontar las dificultades, la información que faltaba y la fisioterapia del suelo pélvico.

El tema con más peso, con diferencia, fue el de los cambios del posparto. Y aquí está lo que más me llamó la atención: cuando preguntas por sexualidad, las mujeres no empiezan hablando de sexo. Empiezan hablando de un cuerpo que cambió, de una recuperación que no acaba en la revisión de las seis semanas, de la lactancia y de cómo transforma la percepción del propio pecho. Hablan de rutinas y prioridades reorganizadas de golpe, de un tiempo que ya no es suyo. La sexualidad no aparecía aislada de todo esto. Estaba metida dentro, como una pieza más de la misma reorganización.

Solo después de nombrar todo eso, llegaban a la sexualidad propiamente dicha. El deseo fue lo que más apareció, casi siempre ligado al agotamiento, al miedo al dolor y a esa pérdida de prioridad personal de la que hablábamos antes. La excitación, cuando llegaba, se veía interrumpida por pensamientos que no se iban del todo (el bebé, la lista de tareas, la lactancia) y por la falta de intimidad real. Y llegar al orgasmo requería más tiempo del que requería antes, lo que en algunos casos quitaba las ganas de buscar el siguiente encuentro.

El giro que no esperaba: de disfunción a transformación

Lo más interesante no fue que cambiara la función sexual. Fue que cambiaba la forma de vivir la propia sexualidad.

Durante esta etapa, la intimidad y el cariño ganaban peso frente a una sexualidad más centrada en lo genital. Las parejas que mejor sobrellevaban este momento no eran las que recuperaban antes la vida sexual que tenían, sino las que aceptaban que esa vida sexual, durante un tiempo, iba a ser diferente: más lenta, más pausada, con otras formas de acercarse.

Es tan importante todo lo que he explicado hasta aquí que voy a hacer un pequeño parón para explicaros. Hasta ahora, se hablaba de una alta prevalencia de disfunción sexual durante el posparto, pero los hallazgos basados en sus relatos nos hacen reflexionar si lo que sucede no es más una transformación esperable de esta etapa.

Pareja, tiempo y silencios

La mirada de la pareja fue para mí el verdadero tesoro de la investigación. Muchas parejas mostraban respeto por esta etapa y disposición a esperar hasta que ellas se sintieran preparadas, sin presionar. El apoyo y la comunicación entre ambos aparecían ligados, en los resultados, a una mayor satisfacción, tanto de pareja como sexual.

Ellos también sentían el cansancio, las diferencias de deseo entre ambos y la falta de tiempo como verdaderos limitantes del encuentro.

La información que falta sobre sexualidad tras el parto

En sus relatos, las mujeres decían, una y otra vez, que la información que habían recibido sobre el posparto era escasa. Y no pedían solo saber cuándo podían retomar las relaciones sexuales. Pedían entender la etapa completa: qué les podía pasar, por qué les pasaba, qué podían hacer al respecto. Pedían también que esa información llegara a sus parejas, no solo a ellas.

Aquí está, para mí, la idea más incómoda y útil de toda la tesis: una revisión ginecológica o de la matrona centrada en la parte física deja fuera justo la parte de la experiencia que las mujeres más necesitan poner en palabras.

Los profesionales de la salud debemos abordar la sexualidad desde la mirada comprensiva y mostrar los cambios que se esperan en este periodo como una transición a una nueva sexualidad que se instaurará de una manera diferente a como era previo al parto.

El papel de la fisioterapia de suelo pélvico

Algo que esperaba era el desconocimiento de la figura del fisioterapeuta como elemento activo para recuperar la sexualidad y la experiencia.

La fisioterapia pelviperineal tiene un lugar en esta etapa que va más allá de la sexualidad. Llega a la funcionalidad de toda la región abdominopélvica, y esa mirada más amplia es, precisamente, la que trajimos a ILIORE. Un abordaje desde la fisioterapia y la sexología para descubrir y conocer más sobre la sexualidad en el posparto.

Por qué te cuento esto ahora

Empecé investigando la experiencia sexual después del parto siendo madre desde 2013. Terminé, siendo madre por segunda vez desde 2018, con datos que hablaban de cuerpo, deseo y orgasmo, pero también de cansancio, identidad, autoestima, pareja, presión social, información y estrategias de adaptación.

Por eso en ILIORE no separamos el suelo pélvico de la psicología perinatal, ni la sexualidad de la nutrición hormonal. No tratamos partes de ti. Te acompañamos entera. Esta investigación es el origen de esa forma de mirar, y quería que la conocieras antes de seguir hablando, en próximas entradas, de cada pieza por separado: el dolor, el deseo, los roles, la pareja, la fisioterapia pelviperineal.

Si te reconoces en estas palabras, me gustaría que entendieras el contexto y así poder comprenderte entera. Hablemos de tu caso con calma.

esther delgado fisioterapeuta ILIORE
Sobre la autora

Fisioterapeuta especializada en salud de la mujer y del bebé, con un enfoque integral que abarca todas las etapas de la vida femenina, desde la menstruación hasta la menopausia y el acompañamiento respetuoso en el inicio de la maternidad. Esther combina su práctica clínica en ILIORE con su labor docente e investigadora como Profesora Adjunta en la Universidad Europea, integrante del grupo de investigación «Women & Health».

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